Los cosméticos exfoliantes no sólo eliminan las células muertas de la piel sino también las impurezas acumuladas consiguiendo un doble efecto: adelgazar el engrosamiento de la piel provocado por el sol y realizar una limpieza cutánea profunda.
Por esta razón, si utilizas un exfoliante de manera regular no sólo mejoras el estado de tu piel sino que facilitas la absorción de tus cremas de tratamiento y por lo tanto, haces que sus activos sean más efectivos.
En los cosméticos exfoliantes o peeling físicos el mecanismo de acción se basa en partículas sólidas que lo componen ya que éstas arrastran las células muertas de la piel de manera mecánica. Por esta razón es muy importante que te apliques estos cosméticos realizando suaves movimientos circulares para mejorar la eficacia de la exfoliación.
Si necesitas comprar un cosmético exfoliante verás que en el mercado hay una amplia variedad de ellos, según el origen de las partículas que lo componen: origen vegetal como polvo de hueso de melocotón y albaricoque, polvo de cáscara de almendra, avellana o nuez; origen mineral como arcillas y arenas; y origen sintético sílice, talco, caolín, gránulos de polietileno, polipropileno y nylon.
Actualmente, la cosmética vegetal está de moda pero tienen un inconveniente: las partículas exfoliantes de origen vegetal pueden provocar irritación en la piel por su dureza.
Por lo tanto, si tienes la piel sensible no te aconsejaría este tipo de exfoliantes, te recomiendo los gránulos de polietileno.